Saltar al contenido

Zapatillas Trekking para Montaña

Para no padecer en tus carreras de orientación, la elección de un buen calzado es fundamental. Aunque algunos optan por zapatillas de trail, otros tienen claro que las Zapatillas de Trekking tienen factores que las hacen únicas. ¡Descubrelas!

Las mejores zapatillas de trekking del 2019

Zapatillas Trekking Hombre

Zapatillas Trekking Mujer

El trekking o senderismo trata de recorrer caminando parajes naturales, de modo que además de un fin puramente recreativo, como sería admirar el paisaje y gozar de la naturaleza, se realiza una actividad física de intensidad variable según el tipo de ruta escogida.

Es muy común complementar el trekking con acampar o la práctica del montañismo cuando la actividad comprende varios días de marcha.

Existen numerosas posibilidades para hacer trekking, tantas como parajes naturales estemos dispuestos a recorrer, por ejemplo, un bosque, una sierra o una montaña.

Hay recorridos que podemos completar en una hora aproximadamente, mientras que hay otras que se realizan en más de una jornada de viaje.

Hay una enorme variedad de zapatillas diseñadas para la práctica del trekking, prácticamente tanta como diversos parajes y tipos de senderismo existen.

Podremos hace un viaje de unos cuantos días por terrenos en malas condiciones, con zonas húmedas o de montaña escarpada, pero también podemos hacer senderismo de pocas horas por un terreno más sencillo y accesible.

Por lo tanto, escoger nuestro calzado dependerá de varios factores externos a nosotros (la actividad que vayamos a realizar, donde va a tener lugar dicha actividad, el tipo de terreno, las condiciones climáticas, etc.) y de factores propios (condición fisica, experiencia en esta actividad, etc).

Características a valorar al comprar unas Zapatillas de Trekking

No obstante, existen una serie de características que definen el tipo de zapatilla que emplearemos:

Protección

A la hora de practicar trekking, nuestros pies son lo más sagrado, y por ello el calzado debe garantizar una buena protección.

Cuando caminamos por las sendas o montañas es muy normal darse algún golpe con piedras, raíces de árboles, accidentes del terreno, etc.

Por todo esto, unas zapatillas adecuadas para hacer trekking deben tener una puntera reforzada para proteger los dedos, empeine, talón… normalmente se utiliza la goma para no añadir peso extra al calzado.

Todas estas medidas de protección también brindan sujeción y agarre al pie. Algo fundamental para cuando nos encontremos, por poner un ejemplo, por desniveles.

Mientras que en un calzado convencional nuestro pie resbalará ligeramente hacia la pendiente, con unas zapatillas de trekking el pie se mantendrá firme en lugar, dándonos más seguridad independientemente del terreno por el que transitemos.

También cabe destacar que la protección que buscamos en las zapatillas de trekking no van dirigidas exclusivamente al pie, también buscamos proteger el tobillo.

Es por esto que, en ocasiones, es conveniente, según todos los condicionantes que hemos visto antes, considerar la elección de botas medias o zapatilla-bota.

Otro detalle fundamente es que no es lo mismo realizar trekking llevando peso o no. En los casos de largas travesías necesitaremos un buen calzado que otorgue estabilidad y amortigüe mejor debido al incremento del peso, y con ello de presión sobre la zapatilla.

Esta estabilidad nos protegerá de posibles desequilibrios cuando realicemos rutas por la montaña o superficies con cierto desnivel.

Agarre

Todo calzado para hacer una actividad deportiva debe contar con una suela que se ajuste al deporte que vamos a realizar. No obstante, cuando hablamos de trekking, no nos referimos a un accesorio que ayuda a practicar la actividad deportiva, hablamos de seguridad.

En las zapatillas de senderismo, la suela es lo que nos fija al terreno, la parte que nos facilita continuar por terrenos más complejos.

El diseño de la suela y el compuesto que la forma son esenciales. Es más, por norma general deben dar un buen resultado tanto en terreno seco como mojado, en nieve, barro, etc.

Para ello, las suelas cuentan con diseños de taco multidireccional que otorgan un excelente agarre, lo que nos permite subir sin dificultad desniveles o frenar en caso de que estemos descendiendo.

Esta parte del calzado también funciona como protección para nuestros pies. Unas suelas muy blandas causarán que nos lastimemos las plantas de los pies en zonas con muchas piedras, o zonas duras en general.

En el campo de las suelas, es conveniente no escatimar en gastos en la medida de lo posible.

Cuando hablamos de calidad en el calzado hay que recordar que, en la montaña, calidad es sinónimo de seguridad. Algo fundamental cuando practicamos trekking.

Transpirabilidad e Impermeabilidad

Cuando hablamos sobre zapatillas de trekking, es fundamental tener en cuenta estas dos variables.

Por una parte, en busca del mayor confort posible, es necesaria cierta comodidad en el calzado.

Para ello es imprescindible una buena transpiración en el calzado para evitar exceso de calor y el sudor, con los problemas que acarrea posteriormente.

Por otro lado, debido a la naturaleza de este deporte, es necesario ir protegido contra las inclemencias del tiempo.

No únicamente las precipitaciones, sino también el barro, los charcos profundos, ríos, zonas verdes humedecidas, etc.

En este caso, la zona habitual donde practiquemos este deporte es muy importante a la hora de escoger calzado.

Si normalmente hacemos trekking por zonas con temperaturas altas, poca humedad y en zonas que no presenten muchos obstáculos, la mejor opción es optar por modelos sin membrana y menor resistencia.

Por el contrario, en zonas húmedas las botas de trekking, que son más duras y resistentes son un calzado más adecuado por zonas húmedas y con dificultades en el terreno.

Un término medio sería el calzado con membrana. Aunque no transpira tanto como el calzado sin membrana, es impermeable, resultando una opción muy recomendable en la mayoría de los casos.

Comodidad

El último aspecto clave cuando se trata de elegir calzado es la comodidad. No únicamente por el hecho que supone ir más cómodo, sino porque de este modo evitamos las rozaduras y las ampollas.

Lo primero es elegir el tipo de calzado que buscamos para la situación a la que vayamos a enfrentarnos, y una vez decidido, buscar la mayor comodidad posible.

Esta característica, a pesar de ser importante, no debe entrar en conflicto con las anteriores.

Hay que recordar que, ante todo, cuando elegimos un calzado para hacer trekking, debemos tener en cuenta la seguridad.

Y solo únicamente tras haber comprobado que la zapatilla se ajusta a los apartados que hemos visto anteriormente, escogeremos la que nos resulte más cómoda de llevar.